Te contamos sobre Tanques Sépticos y sus Cuidados

El adecuado manejo de los desechos cotidianos de los hogares es una necesidad básica, ya sea a través del alcantarillado o por otras alternativas como son los tanques sépticos, siendo estos últimos un sistema de tratamiento de aguas residuales a pequeña escala que si se hace correctamente pueden ser beneficiosos para el medio ambiente, ya que permiten la eliminación de desechos a través de un filtrado natural, permitiendo que las capas freáticas se repongan naturalmente, reciclando así las aguas residuales. 

 

El tanque séptico es un dispositivo para tratar pequeños caudales de agua de tipo ordinario que se producen en una vivienda. En estos se reciben a diario diferentes clases de desperdicios provenientes de inodoros, duchas, lavamanos, cocinas, lavadoras y pisos. Estos desperdicios son ricos principalmente en materia orgánica y grasas. Debe realizarse una adecuada selección del tanque a instalar, donde se tengan en cuenta parámetros como tiempo de retención hidráulica, caudal del agua residual y volumen del tanque. 

 

Si el pozo séptico fue construido según las condiciones de diseño no requerirá limpieza sino a partir del segundo o tercer año de funcionamiento, de igual forma se requiere una inspección anual en el caso de viviendas o de 6 meses para otro tipo de instalaciones como industrias, comercios, escuelas, etc. El funcionamiento de estos tanques sépticos, se basan principalmente en dos procesos, uno físico y otro biológico. 

 

El físico comprende varios procesos, primero la sedimentación por la acción de la gravedad, donde se produce la separación de los sólidos sedimentables, los cuales se acumulan en el fondo del tanque, denominados lodos, luego se presenta la segunda etapa que es la separación de las grasas y aceites que van a flotar en la capa superior, denominada nata, dejando una capa intermedia la cual constituye el agua clarificada. 

 

El proceso biológico corresponde a una biodigestión que se origina en la fracción orgánica presente en los lodos, debido a un proceso de estabilización anaeróbica que transforma elementos orgánicos complejos en elementos más simples y estables, reduciendo considerablemente su volumen, razón por la cual el tiempo de mantenimiento de estos tanques es mayor, y generando también biogás que incluye compuestos de azufre, principales responsables de los olores desagradables de estos. 

 

Para las inspecciones que permitan determinar cuándo hacer la limpieza del pozo se pueden hacer mediciones sencillas, una de ellas es medir la distancia entre la boca inferior de la unión de salida y la parte inferior de la capa de nata si esta distancia es mayor de 8 cms se debe limpiar el pozo, otra forma es midiendo la distancia entre la capa de lodos y la boca inferior de la unión de salida esta distancia debe ser menor o igual a 30 cms. 

 

Los problemas se presentan cuando se acumulan capas de grasa y lodos, conllevando esto q que no se den los procesos de descomposición de forma natural causando que parte de esos materiales sean arrastrados hacia el campo de infiltración hasta llegar a producir el colapso del pozo séptico. El equipo más recomendable para la remoción del contenido del pozo es con un camión cisterna equipado con bombas especiales para el manejo de este lodo, pero este material debe ser dispuesto de acuerdo a la normativa vigente, pero cabe de resaltar que debido a su contenido de bacterias no podrá disponerse en la tierra o en algún cuerpo de agua. 

 

Después de realizada la extracción de los lodos del tanque séptico este no debe lavarse ni desinfectarse, al contrario, debe dejarse un remanente en el fondo que permita continuar el proceso de descomposición de la materia orgánica por las bacterias anaeróbicas presentes en el mismo. Sustancias como blanqueadores, desinfectantes de baños, detergentes, pasta dental y jabones contribuyen a disminuir la población de bacterias y por lo tanto a alterar el ciclo de descomposición natural. También el exceso de grasas, aceites y materia orgánica afecta la eficiencia de los microorganismos en general. 

 

Existen en el mercado alternativas para mejorar el rendimiento de los tanques sépticos, muchas de ellas corresponden a la utilización de bioenzimas que restablecen las poblaciones microbianas perdidas, agregando gran cantidad de microorganismos eficientes en el proceso de degradar la materia orgánica y así ayudar a prevenir el colapso o taponamiento de estos, disminuyendo la frecuencia de limpieza de los mismos y los olores desagradables que emiten. Es importante indicar que el tratamiento con bacterias se realiza de forma preventiva y pocas veces puede corregir problemas de fondo como diseños deficientes, áreas filtrantes dañadas o taponamientos con materiales no biodegradables como plásticos.

Equipo Digital

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